Habelas, hailas
Galicia ha sido tierra de meigas desde tiempos celtas. Este personaje quizá es de los menos mitológicos, porque aunque hay mucha parte de fantasía también la hay de realidad.
A Meiga o Bruxa está intrínsecamente asociada a la magia buena o magia blanca y a la magia mala o magia negra. En esta entrada vamos a ver las diferencias entre ellas y la tipología dentro nuestra comunidad.
Meigas
Casi todos los antropólogos que han escrito sobre el tema coinciden en que el término Meiga estaba asociado a la magia negra. Se trataba de esas mujeres capaces de pactar con el Diablo a cambio de una recompensa para sí misma. Su perfil era vanidoso, ególatra y bastante pérfido.
Por supuesto, tenían poderes y un extraordinario conocimiento de las artes ocultas que no solían usar más en que beneficio propio o para hacer daño. Esto último era lo que le pedía el «demonio» cuando pactaban con él. La Santa Inquisición, quien nunca diferenció entre unas y otras (ni entre otras cosas tampoco), las acusó de yacer con Satán o ser sus siervas.
Carmelo Lisón, antropólogo con estudios sobre bujería gallega, resumió los perfiles de ambas: meiga y bruxa de la siguiente manera:
Cuando la bruja es requerida para deshacer la envidia opera de un modo simbólico del restablecimiento del orden, de la salud, de la vida. Contrariamente, la meiga equivale a las fuerzas que quiebran la armonía de las partes con el todo, las que introducen el desorden, la enfermedad y la muerte. Aquélla suele asociarse a la altura, la luz y lo sagrado; ésta con lo ínfimo, oscuro y satánico, operando en la impunidad de su acción a distancia. La justicia y el sentido de equidad están de parte de la bruja; la envidia y la injusticia no se apartan de la meiga que a su vez cristaliza el descontento y la inferioridad, mientras que aquélla condensa la igualdad y la libertad. Amistad/hostilidad, ayuda benévola/competición agresiva, serenidad/ansiedad, felicidad/desgracia, moralidad/inmoralidad son otros tantos sistemas sémicos que acompañan a bruja y meiga, repectivamente.
Bruxas
As bruxas, por el contrario, eran mujeres con poderes mágicos que utilizaban siempre para ayudar a los demás. Un perfil altruista, sabio y empoderado que se asocia a mujeres más ancianas y a curanderas. Conocedoras a la perfección de remedios y brebajes naturales, se relacionó pronto con el término hechicera. Tenían el poder de saber quien te había echado el mal de ojo y también de contrarrestar sus efectos. La magia buena, contra magia mala
Aunque rodeadas del misticismo propio del personaje lo cierto es que la afirmación: habelas, hailas no está alejada de la realidad. Durante años han existido en Galicia mujeres que con sabiduría heredada sobre el cuerpo humano y las propiedades de las hierbas han desempeñado la brujería como curanderas. ¿Entonces todas ellas son bruxas? No, claro que no. Hace falta un ingrediente más: un don. Una cierta sensibilidad a algo que no se puede explicar científicamente.
¡Qué tontería! pensaréis muchos. Pero…¿Sabéis qué? Eso solo lo decís porque no sois niet@s de una.
Tipología
- Meigas chuchonas (o chupadoras): son las más peligrosas, y se presentan con distintas caras o transformadas en vampiros e insectos, como abejorros. Chupan la sangre a los niños y les roban los untos (grasa corporal) para ser empleados en la elaboración de ungüentos y pociones.
- Asumcordas o brujas callejeras: espías de la gente y vigilantes de quienes entran y salen de las casas.
- Marimanta: es la meiga del saco, roba niños y los hace desaparecer.
- Feiticeira (Hechicera): viven cerca de los ríos y riachuelos, aunque anciana, su aspecto no repele, posee una voz muy bella que con sus cantos hipnotiza a los chicos que se acercan al río y hace que se vayan metiendo en el río, donde al fin se ahogarán.
- Lavandeira: esta meiga sorprende al caminante que pasa por un lavadero, invitando a este a que la ayude a escurrir las prendas que lava, tintas de sangre todavía tibia, a consecuencia, según se dice, de un mal parto. La persona ha de tener cuidado de torcer la ropa en el mismo sentido que ella, porque de lo contrario, la desgracia caerá sobre su casa.
- Lobismuller (mujer loba): tienen que haber nacido en Nochebuena o Viernes Santo, o bien ser la séptima o novena de una familia donde todas las hijas son mujeres.
- Vedoira: es esbelta y agradable en el trato. Posee facultades adivinatorias, y son expertas en contactar con el más allá para decir si alguien fallecido está gozando eternamente en el cielo o si aún penan en el Purgatorio.
- Voladoira: vuela y hace piruetas acrobáticas en el cielo.
- Cartuxeira: son meigas echadoras de cartas, que siempre aciertan en sus vaticinios.
- Agoreira: estas meigas envejecen prematuramente, pero viven muchísimos años.
- Dama de castro: estas meigas viven bajo castros milenarios o bajo tierra en un castillo de cristal, llevan siempre un largo vestido blanco de cola y siempre atienden a solicitudes de la gente. Ya que goza de bienestar y fortuna ningún tipo de halago o favor sirven para recibir de ella consejos o regalos; al contrario suele aparecerse a personas afligidas por alguna situación difícil de su vida, y a esas personas otorga sus favores.
Fuente de la tipología: https://es.wikipedia.org/wiki/Meiga
